‘Kichi’, el alcalde de Cadiz ante el juez por un presunto delito de incitación al odio tras suprimir un ciclo de cine israelí

«No podíamos colaborar con el gobierno de Israel mientras no cese la ocupación», afirma el alcalde de Cádiz

El alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, cree que es «paradójico» sentarse en el banquillo por haber cancelado un ciclo de cine organizado por el mismo Ayuntamiento que lidera mientras que no se juzga al Estado de Israel.

El alcalde de Cádiz, José María González ‘Kichi’, ha acudido esta mañana a los juzgados a declarar en calidad de investigado, por un presunto delito de incitación al odio tras haber suprimido un ciclo de cine israelí programado por el propio Área de Cultura del Ayuntamiento que gobierna. El ciclo de cine, que tuvo lugar en septiembre de 2017, llegó a proyectar dos de las cuatro cintas previstas dentro de un programa coordinado entre la Embajada de Israel en España y el Ayuntamiento de Cádiz.

«En un acto de coherencia no podíamos colaborar con el gobierno de Israel mientras no cese la ocupación», ha explicado el alcalde de Cádiz a los medios a las puertas del juzgado. La Organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM) interpuso una demanda contra el alcalde y el equipo de gobierno tras haber suspendido el ciclo cinematográfico. La suspensión, comunicada días más tarde de anunciar el evento, fue con un escueto correo electrónico explicando que el Ayuntamiento de Cádiz se había adherido a la campaña «Espacio Libre de Apartheid Israel» y que ese era el motivo de la supresión del ciclo. Ya en abril de este año la Audiencia Provincial estimó en una primera sentencia, a la que tuvo acceso El MUNDO, que «es indudable que lo que se adopta y apoya es un llamamiento al boicot de Israel» y condenó al Ayuntamiento de Cádiz.

La Audiencia Provincial de Cádiz declaró nulos tanto la suspensión del ciclo de cine como la adhesión, en 2016, del Ayuntamiento de Cádiz a la iniciativa Espacio libre de Apartheid Israelí. Por la suspensión, comunicada por correo electrónico, el Juzgado estimó que «excede por sus efectos de una mera declaración institucional, en cuanto que ha supuesto promover la adopción de una medida ejecutiva, que ha supuesto una actuación de la administración local impeditiva de una actividad y que ha trascendido en el momento en el que se ha limitado el libre desarrollo de la libertad y de cátedra, y al derecho a no ser discriminados por sus opiniones».

El Juzgado consideró que el Ayuntamiento gaditano había vulnerado hasta tres derechos fundamentales de la Constitución Española: el 14, el que consagra la no discriminación por causas étnicas o religiosas; el 16, que en su apartado 1 garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto, y el artículo 20, el que protege los deberes y derechos «a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción» y «a la producción y creación literaria, artística, científica y técnica», que «el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa«. Y también consideró el Juzgado que se vulneró el artículo 13 de la Constitución, el que garantiza la protección en España de las libertades públicas de los extranjeros «recogidas en la totalidad del Título I de la Constitución Española».

Ahora, el alcalde ha declarado en calidad de investigado ya que el Juzgado estimó indicios de delito y abrió diligencias por la vía penal. El alcalde se ha preguntado hoy «por qué» se había sentado él en un banquillo «y no el Estado de Israel» y ha refrendado la decisión del Ayuntamiento que dirige que ha motivado su comparecencia ante el juez: «Con esta paradoja por delante, hemos explicado por qué el Ayuntamiento se adhiere a la campaña ‘Espacio Libre de Apartheid Israelí’ y por qué se entiende que el ciclo de cine se contradecía con la adhesión a este movimiento, al estar precisamente organizado por el Gobierno israelí a través de la Embajada (de Israel en España)». Asimismo, ha asegurado que no tiene nada «contra la cultura o el cine israelí» pero sí «contra la ocupación ilegal de Palestina», según recoge Europa Press. «Eso es lo que defendemos y seguiremos defendiendo porque no podemos hacerlo de otra manera, porque lo sentimos así y nuestro corazón y nuestra mente está con el pueblo palestino».

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Imágen de portada EFE

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