Semillas de odio Antisemitismo en el Parlamento chileno. Por Gabriel Colodro, presidente de la Comunidad Chilena de Israel.

«¡Son unos genocidas!” Fue la violenta respuesta que me dio el Diputado Gabriel Boric, en los pasillos del Congreso Nacional de Chile, cuando me acerqué a presentarme y él me identificó como israelí.

“¡Ustedes están cometiendo un genocidio en Palestina!» fue la frase completa que me regaló Boric en marzo del 2019 cuando presentamos en la Comisión de Salud una propuesta para la Convalidación de títulos de chilenos en Israel.

Todo esto sería una anécdota más si es que su frase de cierre no hubiese sido la misma que respondió al amistoso saludo de año nuevo de la Comunidad Judía de Chile. “Ustedes están ocupando territorio palestino”.

Hace solo unos días, con motivo de Rosh Hashaná, la Comunidad Judía de Chile entregó un simbólico regalo a los parlamentarios; un frasco de miel con buenos deseos para el nuevo año. Sin embargo, el Diputado aprovechó la oportunidad y utilizó Twitter para desbordar su postura antisemita, publicando la fotografía del regalo, y añadiendo “podrían partir por pedirle a Israel que devuelva el territorio palestino ilegalmente ocupado”.

Su comentario malintencionado está explícitamente registrado en la definición de antisemitismo de la IHRA (International Holocaust Remembrance Alliance) que cataloga literalmente “Considerar a los judíos como responsables de las acciones del Estado de Israel” como un rasgo antisemita.

Boric no es un ignorante, él elige ignorar hechos a conveniencia. Conoce la historia, el orden cronológico de los sucesos que llevaron a la situación actual y el “status quo” del conflicto. Simplemente, elige apoyar un lado y odiar al otro.

En Enero del 2015, la Cámara de Diputados votaba el otorgar la muy merecida nacionalidad por gracia a quién ya era capellán judío en el Palacio de la Moneda, el rabino Eduardo Waingortin, radicado hace más de 20 años en Chile, cumpliendo con absolutamente todos los requisitos constitucionales, y apoyado por todos los Comités Parlamentarios. Gabriel Boric fue el único Diputado en protestar, preguntando por qué no se debatía.

Finalmente sólo dos Diputados votaron en contra; René Saffirio y Gabriel Boric.

En Agosto del 2018, el Diputado Boric fue uno de los invitados de la OLP para visitar territorios palestinos, en una concentrada agenda unilateral y sesgada, fueron guiados por Issa Amro, un activista palestino que en el momento concentraba 19 cargos en su contra.

A su regreso, Boric junto al resto de sus colegas, emitieron un documento de 95 páginas dirigido al Ministerio de Relaciones Exteriores, repleto de hechos exacerbados y escandalosas omisiones históricas de contexto. El documento concluía con varias recomendaciones al Ministerio, entre ellas:

● Prohibir la importación a Chile de productos israelíes. Quitar el derecho a voto a ciudadanos chilenos con residencia fuera de la línea (hoy inexistente) de 1967.

● Emitir lineamientos para inversionistas, turistas y civiles que quieran visitar Israel (Lineamientos anti-israelíes)

● Prohibir a compañías israelíes operar en Chile.

● Prohibir la promoción de turismo a Israel donde figure Jerusalén.

● Penalizar cooperación o donaciones a entidades israelíes

● Prohibir que organizaciones chilenas con beneficios tributarios mantengan incentivos si se relacionan con Israel.

● Prohibir el ingreso a Chile de israelíes residentes en territorios fuera de la línea del 67 (incluyendo diplomáticos y parlamentarios)

Sumando a esto, apoyó fervientemente el proyecto de resolución que alude a varios de los puntos emitidos anteriormente con el fin de convertirlo en proyecto de ley, firmó una petición dirigida a Michelle Bachelet para que la Alta Comisionado de DD.HH. de la ONU visite territorios palestinos (con la esperanza de conseguir críticas a Israel), y otra carta más, pidiéndole a la misma Bachelet liberar una lista de empresas que operan fuera de las líneas de 1967, para así facilitar el boicot.

Es evidente que la crítica a cualquier Estado o gobierno del mundo es válida y se llama libertad de expresión, pero aquí hablamos de acciones concretas bajo las directrices de un movimiento antisemita llamado BDS, cuyo fin máximo es la desaparición del único Estado judío del mundo.

El último mes observamos 2 casos relevantes de antisemitismo de parte de parlamentarios miembros del Congreso de la República de Chile, antes del de Boric hubo otro que, fue valientemente denunciado por la Embajadora de Israel en Chile, Marina Rosenberg.

Alfonso de Urresti (Partido Socialista), hoy vicepresidente del Senado de Chile, el pasado 9 de septiembre, participando en una ceremonia de la Gran Logia de Chile, compartió espacio con la Embajadora Rosenberg, al percatarse de esto, no solo le retiró la palabra, sino que se alejó del lugar. Posteriormente, rechazó explícitamente fotografiarse con el presidente de la Comunidad Judía de Chile, Gerardo Gorodischer.

Las extremas acciones del vicepresidente del Senado de Chile no son recientes ya que el parlamentario asumió su postura anti-israelí hace casi una década.

● En 2011 ya participaba en paneles junto al Senador Iván Moreira (UDI), sobre el tema palestino.

● En 2014, fue uno de los principales activistas dentro del congreso que pidió en sus palabras “el retiro del Embajador chileno en Israel”.

● El 2017 no solo votó en contra del aprobado acuerdo aduanero entre Chile e Israel, sino que intervino en la sala marcando un rechazo rotundo, ignorando por completo los beneficios que trae este acuerdo para Chile.

● Manifestó en 2018 su apoyo público al decreto municipal anti-israelí que formuló el alcalde de Valdivia Omar Sabat, intentando añadir una Municipalidad chilena al movimiento antisemita BDS. El decreto fue declarado ilegal por Contraloría chilena.

● Fue también uno de los precursores del infame proyecto de resolución, aprobado en la cámara de Diputados en noviembre del 2018, en que pretende que se adopten políticas BDS desde el Estado chileno, en el mismo marco se reunió con una parlamentaria irlandesa que promueve este tipo de acciones, celebrando el boicot a Israel.

● Ha calificado en numerosas oportunidades la Independencia de Israel como una tragedia, acusando al Estado judío de ocupación desde 1948, básicamente cuestionando su existencia.

La postura del Senador De Urresti es tajante frente a Israel, mas no frente a cualquier otro conflicto en el mundo, es aquí donde la fijación radical y obsesiva contra un Estado específico y el pueblo que representa se traduce en un innegable antisemitismo.

La demonización ha sido el arma de dictaduras y regímenes horrendos, la dictadura que vivió Chile es un ejemplo histórico de lo que puede llegar a pasar cuando se siembra el odio.

Como ciudadanos chilenos les acusamos al Diputado Boric y al Senador De Urresti de propiciar un escenario donde la máxima expresión de su discurso converge en la destrucción del Estado que alberga a la comunidad chilena más grande del medio oriente.

Como ciudadanos chilenos acusamos al Diputado Boric y al Senador De Urresti de perseguir a los judíos por su ligazón histórica con el Estado de Israel, en otras palabras, les acusamos de antisemitismo.

Como ciudadanos chilenos les acusamos de faltar a su juramento de respetar la Constitución chilena, que en su artículo primero dice que «Es deber del Estado… promover la integración armónica de todos los sectores de la Nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional.

«Chile e Israel son países amigos y las semillas del odio no tendrán terreno fértil en nuestra tierra.

¡Viva Chile!, ¡Viva Israel!

Gabriel Colodro Presidente Comunidad Chilena de Israel

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