Maripaz
03-Jan-2009, 09:07
Estimad@a herman@s, adjunto una respuesta detallada a este respecto que Fernando Saraví me envió hace algun tiempo. Como todos sus escritos no tiene desperdicio.
Querida Maripaz:
Aquí te envío la respuesta a la consulta que me remitiste.
Bendiciones,
Fernando
Estimado hermano .....:
A continuación trato de dar respuesta a sus dudas. Vea mis comentarios insertados en el texto que usted envió. El fin del discurso es que su fe no debe tambalear a causa de los avances que en el último siglo se han logrado con respecto a la exactitud del texto griego del NT.
No vacile en contactarnos si tiene otras dudas o comentarios.
Bendiciones en Cristo,
Fernando D. Saraví
Mendoza, Argentina
Hola me llamo ........ y me he encontrado con algo que me ha hecho
tambaliar mucho en mi fe cristiana versiculos omitidos de la traduccion
del nuevo mundo de las santas escrituras o biblia de los testigos de
Jehova como son:
Mateo17:21
"Pero este género no sale sino con oración y ayuno"
Este versículo no se halla en los mejores manuscritos griegos del NT. La Biblia de las Américas lo incluye pero con una nota al pie que señala este hecho. Por la misma razón no sólo la "Traducción del Nuevo Mundo" (TNM) -que es muy mala por otros conceptos- los omite, sino también el NT griego (4ª Ed) de Sociedades Bíblicas Unidas, la Versión Popular y la Nueva Versión Internacional.
Mateo 18:11
"Porque el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que se había perdido"
Es la misma situación que en el caso anterior. Es posible que algún copista haya insertado el versículo tomándolo de Lucas 19:10.
Mateo 23:14
Lo mismo; estas palabras se hallan en Marcos 12:40 y Lucas 20:47.
Marcos 7:16
"El que tenga oídos para oír, que oiga". Estas palabras aparecen en otras partes de los Evangelios, pero no aquí en los manuscritos más confiables.
Marcos 9:44 , 46
"donde su gusano no muere, y el fuego no se apaga". Lo mismo.
Marcos 11:26
"Pero si ustedes no perdonan, tampoco les perdonará el Padre sus pecados." Estas palabras se hallan en Mateo 6:15), pero no aquí en los manuscritos más confiables.
Marcos 15:28
"Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos" (cf. Isaías 53:12). Esta declaración aparece en Lucas 22:37.
Lucas 17:36
"Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado". Aparece en Mateo 24:40
Lucas 23:17
"Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta" . Aparece en Mateo 27:15 y Marcos 15:6.
Juan 5:4
"Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera."
Hechos 8:37
"Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios."
Hechos 15:34
"Mas a Silas le pareció bien quedarse allí."
Hechos 24:7
"quisimos juzgarle conforme a nuestra Ley. Pero interviniendo el tribuno Lisias, con gran violencia le quitó de nuestras manos. mandando a sus acusadores que viniesen a ti."
Hechos 28:29
"Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí."
Me encontre con la sorpresa de que tambien faltan en la version Dios
habla hoy, Hechos 28:29 falta en la version Latinoamerica (catolica) hay
maldiciones sobre los que añaden o quitan alga de la Biblia entonces
sobre quien recaen las maldiciones?
Respuesta: Las maldiciones caen tanto sobre los que quitan como sobre los que añaden, de modo que estamos obviamente ante una cuestión delicada.
El problema en cuestión se puede resumir como sigue:
1. Carecemos de los documentos originales que conforman nuestro Nuevo Testamento.
2. Tenemos en cambio miles de copias de manuscritos griegos, además de traducciones a diferentes lenguas antiguas.
3. Entre estos manuscritos hay muchísimas variantes textuales, introducidas a lo largo de siglos de copia por error, omisión o agregado (por ejemplo, podía ocurrir que un escriba insertase una cita de un Evangelio al margen de otro en un pasaje relacionado, y otro escriba lo tomaba como parte del texto original y lo incorporaba a éste; así pudo haber ocurrido con los pasajes como Marcos 15:28 y Lucas 17:36). En otros casos, el escriba pudo haber puesto al margen una explicación tradicional (como el ángel que agitaba las aguas en Juan 5:4).
4. Si bien tales variantes no modifican ninguna doctrina cristiana, es obvio que deseamos poseer el texto del NT que se aproxime más a lo que escribieron los apóstoles y sus discípulos, precisamente sin agregar ni quitar.
5. Con este fin desde hace cerca de dos siglos, una hueste de eruditos cristianos se ha encargado de la tarea de examinar los manuscritos existentes con el fin de determinar cuáles textos se aproximan más a los originales.
6. Para esto, a partir de fines del siglo pasado se establecieron ciertas reglas que, si bien no son absolutas, establecieron bases científicas adecuadas para determinar con la mayor exactitud posible el texto original del NT.
7. El resultado de dichos esfuerzos es un texto que puede considerarse 99% preciso, con algunas dudas persistentes acerca de detalles en un pequeño número de casos.
8. Los cristianos que deseamos estudiar la Biblia debemos estar muy agradecidos por la posibilidad de contar con un texto tan confiable.
9. Las ediciones más confiables actualmente del Nuevo Testamento Griego son las de Nestle Aland y la de Sociedades Bíblicas Unidas (4ª Ed.) , en las cuales se basan la mayor parte de las traducciones modernas. Ambas ediciones son virtualmente idénticas en el texto; difieren en las notas (lo que técnicamente se llama "aparato crítico").
La TNM de los Testigos de Jehová sigue este texto, pero lo traduce muy mal, por lo cual no es en absoluto confiable. Puede usted leer críticas fundamentadas en el libro de Eugenio Danyans, Proceso a la Biblia de los Testigos de Jehová y en el de Fernando D. Saraví , Falso Testimonio: Los Testigos de Jehová ante la Biblia (Ambos publicados por CLIE, Barcelona).
En resumen, los estudiosos cristianos no han quitado ni añadido versículos; simplemente han establecido cuáles versículos no pertenecían en primer lugar al texto original.
La primera edición impresa del NT griego que se publicó fue hecha por Desiderio Erasmo (1516). Se basaba en los manuscritos que Erasmo pudo encontrar y además contenía muchos errores tipográficos. Erasmo publicó luego ediciones revisadas, pero con la misma (insuficiente) base textual.
Por lo demás, hay que recordar que la división del Nuevo Testamento en versículos no se encuentra en los manuscritos, sino que fue hecha en el siglo XVI para las ediciones impresas por Robert Estienne (Stephanus), uno de los editores. El texto que poseía Stephanus se basaba en manuscritos tardíos con un considerable número de adiciones ausentes de manuscritos más antiguos y confiables, algunas de las cuales son las que usted cita. Por tanto, no es que se hayan suprimido "versículos" sino parte del texto que con toda probabilidad no es original. Pero como la división en versículos ya está establecida, se ha dejado como la formuló Stephanus.
El texto que Erasmo, Stephanus y más tarde Beza editaron llegó a ser conocido como "texto recibido", en latín Textus Receptus, como si fuese el texto auténtico del NT griego. Esto no era obviamente así. Al final transcribo algunos comentarios míos al respecto, y opiniones representativas de sobresalientes eruditos evangélicos.
Cual es la biblia mas confiable y por que?
que pasa con 1 Juan 5:7 de la version Reina - Valera es que acaso no
aparce en ninguna otra?
Respuesta. Empiezo por la segunda pregunta. Cuando publicó su primera edición impresa del NT griego, no halló la llamada Comma Johanneum (1 Juan 5:7-8) en ninguno de los manuscritos consultados. Frente a las críticas por la omisión, Erasmo aseguró que incluiría este texto si lo hallaba siquiera en un solo manuscrito griego. Metzger relata:
"Al final, se halló tal copia -¡o fue hecha a pedido! Parece ahora que el manuscrito griego (con 1 Juan 5:7-8) había sido probablemente escrito en Oxford cerca de 1520 por un fraile franciscano llamado Froy (o Roy), quien tomó las palabras disputadas de la Vulgata latina. Erasmos cumplió su promesa e insertó el pasaje en su tercera edición (1522), pero indica en una larga nota al pie sus sospechas de que el manuscrito había sido había sido preparado expresamente para refutarlo." (The text of the New Testament, p. 101).
Por tanto, parece claro que este texto es un agregado tardío, presente sólo en manuscritos del siglo XIV o posteriores.
Con respecto a qué Biblia es más confiable, dado que se trata de traducciones no hay ninguna perfecta, aunque hay muchas buenas. Si yo tuviera que optar por una, tanto por la calidad del texto griego utilizado como por la precisión de la traducción, elegiría la Biblia de las Américas. La Nueva Versión Internacional se basa en el mismo texto griego, pero es un poco más libre.
La Reina Valera es una magnífica versión en cuanto al lenguaje, pero se basa en el Textus Receptus, aún en sus nuevas ediciones que han actualizado el lenguaje pero no han revisado adecuadamente la base textual. Sin embargo, se han tomado dos medidas importantes:
1. En las ediciones 1995 con notas (de Estudio) se indican las principales variantes textuales.
2. Actualmente está en marcha un proyecto de revisión del NT Reina Valera sobre la base del texto griego depurado.
Att: Juan Felipe Varela - Iglesia Mision Cristiana al Mundo - Comunidad
Carismatica de Amor
seccional Cali Colombia - Ministerio punta de Lanza.
SOBRE EL MAL LLAMADO "TEXTUS RECEPTUS"
En 1633 los hermanos Buenaventura y Abraham Elzevir publicaron en Leiden la segunda edición de su Nuevo Testamento griego, indicando en el prefacio que los lectores tenían en sus manos "el texto que es ahora recibido por todos, en el cual no damos nada cambiado ni corrupto" [en latín: Textum ergo habes, nunc ab omnibus receptum: in quo nihil immutamum aut corruptum damus]. Esta frase, que más que una afirmación fáctica era una hábil maniobra comercial, dio origen a la denominación de Textus Receptus (texto recibido o normativo) para la edición del NT griego empleada en las principales traducciones protestantes hasta el siglo XIX.
¿Cuán veraz era la afirmación de los Elzevir?
El denominado (por sus editores) "Textus Receptus" se basaba mayormente en la primera edición (1565) del NT del sucesor de Calvino, Teodoro de Beza. Este estudioso poseía varios manuscritos griegos, entre ellos el famoso códice del siglo V que lleva su nombre y el Codex Claromontanus del siguiente siglo, además de manuscritos compilados por Enrique Stephanus.
También realizó comparaciones con el siríaco y el arábigo. Sin embargo, Beza aprovechó este caudal de evidencia más para sus notas que para el texto griego en sí, el cual seguía de cerca la cuarta edición de Robert Etienne (Stephanus, padre de Enrique; dicha edición tenía la característica de dividir por vez primera el texto del NT en versículos numerados).
Ahora bien, la edición de Stephanus se basaba a su vez principalmente en el NT de Desiderio Erasmo de Rotterdam y en menor medida en la edición complutense. Se desconoce exactamente qué manuscritos griegos se emplearon para la famosa edición conocida como Políglota Complutense, dirigida por el Cardenal Francisco Ximenes de Cisneros, cuyo NT se imprimió en 1514. En su dedicatoria al entonces Papa León X, el cardenal le agradecía el envío de muy antiguos códices griegos del Antiguo y Nuevo Testamentos.
En cuanto al texto de Erasmo, se sabe que este humanista y erudito realizó su trabajo de edición como una carrera contra el tiempo, por invitación del editor Johann Froben, con el objeto de poner a la venta la primera edición impresa del NT griego antes que Cisneros. Ante una generosa oferta de Froben, Erasmo se lanzó a buscar manuscritos griegos adecuados para la edición en
julio de 1515, y la primera edición, repleta de errores tipográficos, fue completada en menos de ocho meses, el 1 de marzo de 1516.
Erasmo halló algunos manuscritos griegos, la mayoría de los cuales provenían de una colección donada en 1443 al monasterio dominico de Basilea. Todos requerían revisión, y para peor ninguno de ellos estaba completo; . Por tanto, se vio obligado a emplear diferentes manuscritos
para la edición de los diversos libros del NT. Los principales, empleados respectivamente para los Evangelios y para Hechos y Epístolas, databan del siglo XII. Un tercer manuscrito de la misma edad (o juventud) sirvió para el Apocalipsis, pero como le faltaban los últimos seis versículos Erasmo tradujo al griego el texto correspondiente de la Vulgata latina. "Como
podría esperarse de tal procedimiento, hay aquí y allá en el texto griego así hecho por el propio Erasmo lecturas que jamás han sido halladas en ningún manuscrito griego conocido, pero que son aún hoy perpetuadas en las impresiones del así llamado Textus Receptus del Nuevo Testamento griego" (Bruce M. Metzger, The text of the New Testament: Its transmission,
corruption and restoration. 3rd Ed. New York: Oxford University Press, 1992, p. 100).
En definitiva, la denominación de Textus Receptus, que se ha convertido hoy en una bandera para muchos hermanos, proviene simplemente de un ardid editorial de los hermanos Elzevir. Bruce M. Metzger comenta: "Tan supersticiosa ha sido la reverencia acordada al Textus Receptus que en algunos casos los intentos de criticarlo o enmendarlo han sido considerados como una especie de sacrilegio. Empero, su base textual es esencialmente un puñado de manuscritos minúsculos tardíos y recolectados al azar, y en una docena de pasajes sus lecturas no son sustentadas por ningún testigo griego conocido." (Ibid. , p. 106).
Un cordial saludo en Cristo,
Fernando
Algunas citas representativas de autores evangélicos contemporáneos
1. J. Harold Greenlee, PhD
Profesor de Lengua del NT y Director de la División de Literatura Bíblica
(Seminario Teológico Asbury, Wilmore, EE.UU.).
Text and Versions (New Testament). En Merrill C. Tenney [Gen. Ed.], The Zondervan Pictorial Bible Dictionary. London: Marshall, Morgan & Scott, 1963, p. 844.
Los eruditos reconocen al menos tres de estos "tipos de textos" como se los llama, del siglo V y anteriores: "alejandrino", "cesáreo" y "occidental" –nombres cuya significación es sólo parcialmente geográfica. Luego del reconocimiento oficial del cristianismo en el siglo IV, con más oportunidad para comparar manuscritos, estos "textos locales" fueron gradualmente desplazados por un tipo de texto que tendía a suavizar construcciones rústicas, armonizar pasajes paralelos, y facilitar la comprensión. Este tipo de texto, conocido como "bizantino" era dominante para el siglo VIII. Permaneció como el texto aceptado, tornándose conocido como el "Textus Receptus" luego de la invención de la imprenta, y fue el texto que subyace principalmente a la versión King James. No fue sino hasta la última parte del siglo XIX que la erudición produjo un retorno a los tipos de texto más antiguos.
----------------------------
2. George Eldon Ladd, BD, PhD (m. 1982)
Profesor de Teología Bíblica (Seminario Teológico Fuller).
Crítica del Nuevo Testamento. El Paso: Mundo Hispano, 1990 (original 1967;
traducido y adaptado por Moisés Chávez), p. 63
Podemos expresar este hecho de una manera diferente. A pesar del texto pobre del Textus Receptus debemos reconocer que tanto éste como las traducciones bíblicas basadas en él son la Palabra de Dios. En esta obra inspirada, los hombres pueden oír hablar a Dios, pueden encontrarse con
Dios y ser guiados a una comunión salvadora con él. Debido a su dignidad, belleza y familiaridad, muchos cristianos ahora no pueden sentirse "en casa" con ninguna otra versión o traducción aparte de la que han usado, y las aprecian como si las mismas palabras en castellano hubieran sido dadas
por Dios sin ninguna otra mediación.
Sin embargo, este hecho no debiera conducirnos a ignorar los defectos de la base textual que se usó para tales traducciones. El estudiante cuidadoso al que le importa la seguridad y exactitud, puede continuar leyendo las traducciones antiguas con propósitos devocionales; pero para el estudio
bíblico cuidadoso, sin duda preferirá una traducción moderna, que se base en el mejor texto que la erudición moderna ha podido establecer. Aquí tenemos un área donde la erudición crítica ha hecho una contribución sólida y permanente que involucra sólo en un grado mínimo el problema de las presuposiciones teológicas. Es un hecho rara vez cuestionado que la ciencia crítica ha recuperado el texto original del Nuevo Testamento. Por cierto, aún quedan numerosas variantes debatibles y debatidas; pero si se comparan los cuatro textos críticos contemporáneos del Nuevo Testamento,
editados por E. Nestle (1963), G.D. Kilpatrick (1958), R.V.G. Tasker (1964) y K. Aland-M. Black- B.M. Metzger- A. Wikgren (1966), los encontrará en substancial acuerdo. Prácticamente en todas las ilustraciones que hemos usado en este capítulo para exponer la crítica textual, los problemas tienen solución y tenemos un texto confiable.
3. F.F. Bruce, MA, DD
Profesor Rylands de Crítica y Exégesis Bíblicas (Universidad de Manchester,
Reino Unido)
Answers to questions. The Paternoster Press, 1972
Texto Griego del Nuevo Testamento
Preg. : ¿Cuál es el texto más confiable del Nuevo Testamento griego?
Resp. Al presente no hay ediciones más confiables del Nuevo Testamento griego que (i) la edición publicada por la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera en 1958, editada por Erwin Nestle y G.D. Kilpatrick; (ii) la
última the edición del texto "Nestle" publicado por la Casa Bíblica de Stuttgart y editada por K. Aland (1963); (iii) la edición publicada por la Sociedad Bíblica Americana y varias otras en 1966, editada por K. Aland,
B.M. Metzger y A. Wikgren.
Preg. El grueso de nuestros manuscritos existentes del Nuevo Testamento
griego exhiben lo que se denomina el texto bizantino. El peso de esta
evidencia se dice que es favorable al "Textus Receptus" que subyace a la
versión King James. También se dice que los manuscritos Sinaítico y
Vaticano representan una pequeña familia de documentos que contienen un
tipo de texto que la iglesia rechazó antes del final del cuarto siglo, de
modo que la Versión Revisada, que se apoya mayormente en estos dos
manuscritos, es poco confiable en comparación con la versión King James.
¿Podría comentar estas afirmaciones?
Resp. La de "Texto Recibido" es la designación comúnmente dada al texto de las más tempranas ediciones impresas del Nuevo Testamento griego, aunque el hecho real es que fue primeramente usada en la propaganda editorial que anunciaba una edición impresa en Leiden en 163. Las primeras versiones
impresas del Nuevo Testamento griego, a partir de las cuales se tradujeron las versiones inglesas de los siglos XVI y XVII, se basaban en su mayor parte en manuscritos del siglo XV ...
La amplia circulación y el establecimiento del texto bizantino a partir del siglo IV es debida a la posición central y dominante que Bizancio (Constantinopla) tuvo en el Imperio Romano de Oriente luego de devenir la
capital de Constantino en 334. La forma del texto que era usada en la iglesia constantinopolitana, desde el tiempo de Crisóstomo (347-407) fue diseminada desde allí hacia toda la cristiandad de habla griega. No hay
evidencia de que haya sido empleada antes, ni en amnuscritos o en traducciones hechas del griego a otros lenguajes, ni en citas bíblicas de autores cristianos. Es un tipo de texto bien editado del siglo IV, que emplea varios tipos de texto que estaban previamente en circulación. Antes de la influencia centralizadora de Constantinopla, había tipos de texto griego asociados con un número de ciudades y regiones –Alejandría, Cesarea, Antioquía y el Occidente. El texto alejandrino está representado por los códices Sinaítico y Vaticano y por las versiones coptas. Por el tiempo en que se preparaba la Versión Revisada del Nuevo Testamento [es decir, tercer cuarto del s. XIX -–traductor] este texto representaba la mayor
aproximación posible al texto original, y al adoptarlo, los revisores proporcionaron al mundo de habla inglesa el texto más confiable del Nuevo Testamento que era accesible por entonces (la calidad de su traducción es
un asunto muy diferente). Pero Westcott y Hort, cuya influencia en el comité de revisión fue decisiva, exageraron el carácter arcaico del texto alejandrino, al cual llamaron texto "neutral", considerando que
representaba el texto apostólico prácticamente sin desviación. El texto alejandrino es, de hecho, un texto editado cerca de los comienzos del tercer siglo según las mejores tradiciones de la erudición filológica
alejandrina; pero había otros tipos de texto que rivalizaban con él, tanto en el mismo Egipto como en otras partes. Hasta época bastante reciente parecía posible, primero establecer los principales tipos locales de texto corrientes a principios del siglo tercero, y entonces construir por medio de ellos un arquetipo que podría reproducir el texto original prácticamente sin diferencia. Pero el descubrimiento en años recientes, en rápida
sucesión, de manuscritos que proceden del segundo siglo ha mostrado que debe adoptarse una metodología diferente. Ninguno de las ediciones del tercer siglo puede acaparar la pretensión exclusiva de representar el texto del siglo I, y mucho menos la edición bizantina del cuarto siglo. En tanto
que la versión King James en su mayor parte representa un tipo de texto (el bizantino), como asimismo la Versión Revisada (el alejandrino), versiones posteriores como la RSV [Revised Standard Version- trad.] y la NEB [New English Bible – trad] representan un texto ecléctico. Como lo dice la introducción al Nuevo Testamento de la NEB: "No hay al presente ningún texto crítico que pudiese obligar al mismo grado de aceptación general como en su momento lo tuvo el texto de la Revisión. Ni tampoco ha llegado el
tiempo, a juicio de muchos eruditos, de construir tal texto, ya que constantemente sale a la luz nuevo material, y el debate continúa. Los presentes traductores, por tanto, no pudo sino considerar lecturas variantes según sus méritos, y, habiendo pesado la evidencia por sí mismos, seleccionaron para la traducción de cada pasaje la lectura que según su mejor juicio parecía más probablemente representar lo que escribió el autor." En el presente estado de la cuestión este es ciertamente el camino de la sabiduría.
4. Gordon D. Fee, BA, MA, PhD
Profesor Asociado de Nuevo Testamento, Seminario Teológico Gordon-Conwell
The textual criticism of the New Testament . En Frank E. Gaebelein
(Gen.Ed.): The Expositor's Bible Commentary. Grand Rapids: Zondervan, 1979,
vol. 1, pp. 417-433.
Hay, ante todo, un grupo de manuscritos que tienen toda la apariencia de ser textos "locales, ya que derivan básicamente de Alejandría en Egipto. Está encabezado por P75 y P66 (c. 200 d.C.) en los Evangelios, P46 (c. 225) en Pablo, P72 (c. 275?) en Pedro y Judas, Codex B (c. 325) y las citas de
Orígenes (225-250). También es apoyado en menor medida por varios otros manuscritos (por ejemplo a [aleph = Sinaítico] C L W 33) y los padres alejandrinos posteriores (Dídimo, Atanasio, Cirilo).
Por muchos años los críticos textuales han considerado este tipo de texto como una recensión del siglo III cuidadosamente editada, creada por la mejor erudición alejandrina sobre la base de buenos manuscritos antiguos.Pero la evidencia combinada de P75 , P72, P46 y Orígenes ha puesto a este
texto, en todos sus particulares, decididamente en el siglo II o, así parece, tan pronto como el cristianismo fue conocido en aquella ciudad.
Aunque este tipo de texto tiene ocasionalmente variantes "sofisticadas", comúnmente contiene lecturas concisas, algo rústicas, menos armonizadas, y en general "más difíciles" que aquellas de otros tipos de texto, aunque en un estudio más minucioso regularmente se presentan como originales. Además,
esto ocurre consistentemente a lo largo de todos los libros del NT, con una tendencia mínima a armonizar las idiosincracias de un autor con modelos griegos más comunes. Todos estos hechos dan la impresión de que este tipo de texto es el producto de una tradición cuidadosamente preservada.
Un segundo grupo, tan temprano como el alejandrino, es comúnmente llamado "occidental", porque variantes peculiares de él están firmemente establecidas en textos hallados en el norte de Africa (Tertuliano, Cipriano, algunos de la Antigua Latina), Italia (Novaciano, algunos de la Antigua Latina), y Francia septentrional (Ireneo). "Occidental" es, sin embargo, un nombre equívoco, pues muchas de las variantes peculiares de este tipo de texto se hallan también en el Oriente (Taciano y la Antigua Siríaca) y ocasionalmente en Alejandría (algunas citas de Clemente, en Juan 6-7 en P66, en Juan 1-8 en el Sinaítico, y en Marcos 1-5 en W). Pese a la temprana y amplia atestación de tal texto, estos diversos
testigos carecen de la homogeneidad hallada en el alejandrino y en los testigos bizantinos posteriores. Las relaciones textuales no se sostienen consistentemente en porciones extensas del texto. Por el contrario, "occidental" describe un grupo de manuscritos encabezados por D, obviamente relacionado por cientos de lecturas inusuales, a veces halladas en algunos, a veces en otros, pero reflejando al parecer una tradición de copiado y traducción incontrolada, a veces "silvestre" [o "salvaje" = wild – trad.].
Este tipo de texto está marcado particularmente por algunas largas paráfrasis y largas adiciones, como también por tendencias armonizantes y sustituciones de sinónimos De hecho, el texto occidental de Hechos es cerca de 10 % más largo que otros textos y casi ciertamente refleja una revisión
temprana.
Uno debe ser cuidadoso, empero, de no descartar livianamente una lectura variante simplemente por ser occidental. Hay varios casos, especialmente en algunas llamativas "omisiones" pero también en otros sitios, en que los eruditos han argüido convincentemente que el texto occidental preserva el
texto original del NT. Además, la misma antigüedad de este texto, y su amplia distribución, siempre debiera merecer plena consideración. El tercer tipo de texto, el "bizantino" o "texto mayoritario", constituye más de 80 % de los manuscritos. Como un tipo de texto no aparece en la historia antes de 350 d.C., pero aún así sus orígenes están revestidos de misterio. Las lecturas peculiares de este tipo de texto aparecen primeramente en un grupo de escritores asociados con la iglesia de Antioquía: los capadocios, Crisóstomo y Teodoreto de Ciro. Estos padres tenían un NT aproximado en un 90 % al texto completo bizantino de la Edad Media. El manuscrito más antiguo que refleja este texto es de Alejandría (Codex A; c. 475 – sólo para los Evangelios), en tanto que los primeros
testigos completos son manuscritos del siglo VIII (E y W [omega]). ¿Representa entonces este texto una revisión realizada en Antioquía en el siglo IV? La mayor parte de los críticos textuales piensa así, pero sobre la base de la naturaleza secundaria de sus lecturas particulares, no debido a datos firmes. No hay manuscritos tempranos de Asia Menor o Palestina. Los primeros escritores de estas áreas reflejan un texto occidental, pero no hubo un Orígenes o un Tertuliano en Antioquía en el tercer siglo que nos proveyese una gran cantidad de datos que estudiar. Más tarde en ese siglo la escasa evidencia de Metodio de Licia y Tiro y, aún más tarde, del texto de Eusebio de Cesarea y de Cirilo de Jerusalén rara vez reflejan las peculiaridades de este tipo de texto. De modo que la naturaleza del texto de Antioquía a lo largo de muchos años es virtualmente desconocida. Lo que sí se sabe es que tal texto estaba disponible para 350 d.C., que había parcialmente comenzado a influenciar el texto de Alejandría y Roma (Jerónimo), que fue llevado por Crisóstomo de Antioquía a Constantinopla, y que probablemente a través de la influencia de él devino el texto dominante en la Iglesia Oriental.
La mayor parte de las lecturas peculiares de este texto son generalmente consideradas de naturaleza secundaria. Un gran número de ellas suavizan la gramática; eliminan la ambigüedad en el orden de las palabras; añaden nombres, pronombres y frases preposicionales; y armonizan un pasaje con otro. Sus muchas lecturas combinadas (por ejemplo Marcos 9:49) , donde el texto de tipo bizantino combina las lecturas variantes de los textos alejandrino y occidental, también reflejan este proceso secundario.
Algunos eruditos también hallan un tipo de texto "cesáreo" en los Evangelios ...
Aunque existe acuerdo general de que hacer tales agrupaciones es una tarea tanto posible como necesaria, la significación de tales agrupaciones permanece disputada. Es seguramente un procedimiento dudoso aceptar o rechazar una lectura sólo porque se halla en cierto tipo de texto; por otra parte, tales agrupaciones, especialmente en los manuscritos posteriores (bizantinos), reduce grandemente el trabajo de cribar una multiplicidad de manuscritos.
(pp. 423-424)
Dos hechos significantes afectaron la historia del NT después del 400. El texto alejandrino, el cual para 450 estaba ya grandemente influenciado por el bizantino, en general dejó de usarse. Las causas principales fueron la desaparición del patriarcado de Alejandría y el subsiguiente surgimiento y
propagación del Islam. Por otra parte, entre tanto el latín se había tornado el lenguaje predominante en Occidente, de modo que cesó allí la producción de textos griegos. El gran número de discrepancias en los manuscritos de la Antigua Latina había finalmente resultado en una traducción "autorizada", la
Vulgata latina...
El resultado de estos dos factores fue que la transmisión del NT griego se limitó en general a la Iglesia Oriental, donde la mayoría de las copias reflejaban el texto normalizado que se empleaba en la capital,
Constantinopla. Así, la historia del texto griego durante este período [400-1516 – trad.] , con pocas excepciones notables, es simplemente la historia de mil años de copiado de un texto de tipo bizantino.
Establecimiento del Textus Receptus (1516-1633)
Desafortunadamente, estas primeras ediciones [impresas del NT griego- trad.], que habrían de servir de base para todas las ediciones siguientes hasta 1831, estaban ellas mismas basadas en manuscritos medievales tardíos de calidad inferior ...
Un texto griego muy parecido a los de Erasmo, Stephanus y Beza, editado por Buenaventura y Abraham Elzevir (1633), se tornó el texto normativo empleado en el continente. El término Textus Receptus (TR = "texto recibido") deriva del prefacio de esta edición, en el cual los editores declaraban, usted "tiene entonces el texto que es por todos recibido, en el cual nada damos alterado o corrupto." Esta baladronada había de sostenerse por más de doscientos años.
(p. 425-426)
5. J.N. Birdsall, MA, PhD, FRAS
Profesor de Nuevo Testamento y Crítica Textual (Universidad de Birmingham,
Reino Unido)
Texto y versiones. 6. El Nuevo Testamento. En J.D. Douglas y N. Hyllier
(Dirs.): Nuevo Diccionario Bíblico. Buenos Aires: Certeza, 1991 (original
1982), p. 1357, 1360-1361.
Los unciales se indican en la lista de Gregory- von Dobschutz-Aland con letras mayúsculas de los alfabetos latino y griego o con numerales precedidos de un cero. Importantes entre los unciales son los siguientes: (1) El códice Sinaiticus (aleph o 01), manuscrito del AT y el NT perteneciente al s. IV; además de su texto intrínsecamente importante, contiene una serie de correcciones hechas en el siglo VI, que probablemente haya que relacionar con el trabajo crítico de Pánfilo de Cesarea. (2) El Códice Vaticanus (B o 03), manuscrito de contenido similar, pero al que le falta la última parte del NT desde He. 9:14 hasta el final de Apocalipsis. Ambos manuscritos probablemente sean de origen egipcio. (3) El Códice Alexandrinus (A o 02), manuscrito del siglo V que contiene el AT y el NT, probablemente de origen constantinopolitano. (4) El códice Efraimi Rescriptus (C o 04), palimpsesto del AT y el NT perteneciente al s. V ... (5) El Códice Bezae (cantabrigiense) (D o 05), del s. IV o V y de origen incierto ... contiene un texto incompleto de los evangelios y Hechos, con unos cuantos vv. De 1 Jn. (6) El Códice Washingtonianus (códice Freer) (W o 032), probablemente del s. IV, que contiene los los evangelios, en los que el tipo de texto varía considerablemente de lugar a lugar. (7) El Códice Koridethianus (theta o 038), que resulta imposible fechar, ya que aparentemente fue escrito por un escribiente no acostumbrado al griego... al parecer el manuscrito copiado por él es un uncial tardío del s. X. (8)
El Códice Laudianus (Ea o 08), manuscrito grecolatino de Hechos, perteneciente al s. VI o VII. (9,10,11) Los Códices Claromontanus, Boernerianus, Augiensis (Dpaul o 06; Gpaul o 012; Fpaul o 010), grupo de manuscritos grecolatinos, el primero del s. VI, los otros dos del s. IX, que contienen las epístolas paulinas. (12) El Códice Euthalianus (Hpaul o 015) , manuscrito del s. VI, muy fragmentado y disperso...
Estos manuscritos ofrecen los diversos tipos de texto que existían en el s. IV; es en torno a estos que se ha centrado el debate en los últimos 100 años, y sobre estos manuscritos se han basado los textos críticos... ... En los ss. II y III encontramos una mezcla de textos buenos y malos, en proporciones diversas, en todos los documentos de que disponemos. A una cantidad de eruditos les ha parecido que en algún momento en las postrimerías del s. III o la primera parte del s. IV hubo intentos de
llevar a cabo alguna actividad recensional. Pero existen pocas pruebas directas de ello, y descubrimientos y análisis recientes le han impreso nueva tónica a la cuestión. Ahora sabemos, sobre la base de la íntima afinidad entre P75 y B, que el tipo de texto de este último, conocido por
los Padres alejandrinos, no fue una creación del dudoso Hesiquio (mencionado, con Luciano, por Jerónimo en su carta a Dámaso, como autor de una recensión), sino que existía en el siglo II. Puesto que, sin embargo, como sabemos por los papiros, otros tipos se conocían en Egipto, la erudición puede haber rescatado el texto que infundía confianza en base a la tradición filológica. El texto bizantino se ha asociado al nombre de Luciano, y esto tiene el apoyo de la semejanza de muchos de sus rasgos con los de la recensión luciánica de la LXX. Esta recensión, empero, puede ser anterior a Luciano, por lo menos en cuanto a algunos de sus elementos, y del mismo modo en el NT tenemos alguna evidencia de lecturas bizantinas en papiros anteriores a la fecha de Luciano. El llamado texto de Cesarea, que
Streeter y Lake creían haber encontrado en las citas de Orígenes y de Eusebio, y en el códice theta y diversos minúsculos, se ha desintegrado tras un examen más prolijo. Si bien pudo haber una forma recensional en algunos de los testigos propuestos, hubo una etapa prerrecensional, conocida, por ejemplo, en P45. En otras palabras, los especialistas cristianos (donde puede discernirse su actividad) no estaban originando nuevos textos tanto como eligiendo de una variedad de textos que ya existían. En las epístolas las posibilidades de elección aparentemente eran menores, ya que sólo se encuentran tres formas (alejandrina, bizantina y "occidental" ), pero en el Apocalipsis hay un esquema cuádruple evidente, si bien es un esquema que no está relacionado con las divisiones textuales de los evangelios. La información que generaciones anteriores denominaron "texto occidental" ejemplifca la forma en que las lecturas antiguas podían coexistir en tradiciones específicas con material evidentemente secundario.
Son los principios de elección utilizados por los estudiosos cristianos de los ss. III y IV los que requieren nuestra atención, y la sobriedad general del juicio alejandrino se pone de manifiesto en forma creciente. Sin embargo, ningún crítico seguiría en la actualidad un solo tipo de texto únicamente, aun cuando pudiera otorgarle una posición privilegiada a algún texto en particular.
En la Edad Media, el texto alejandrino parece haber sufrido un eclipsamiento. Diversos tipos de textos cesáreos y bizantinos luchaban por la supremacía, situación que se mantuvo aproximadamente hasta el siglo X. Luego, el texto bizantino puede decirse que ocupó un lugar de supremacía, en el sentido de que muchos manuscritos de tipo casi idéntico fueron producidos y han sido conservados. Pero las variantes hasta de los primeros tiempos recrudecen en manuscritos tardíos; y manuscritos importantes de otras recensiones y aun de algunos manuscritos tardíos de hecho transfieren su lealtad de un modo desconcertante de un tipo de texto a otro.
Así, la tarea de la crítica textual del NT es vasta y está inconclusa. Por cierto que se han hecho adelantos desde que se comenzó a reunir el material y examinarlo en el s. XVII. Tanto Hort como von Soden presentan textos mejores que los textos impresos durante el renacimiento, y proporcionan una
base sólida sobre la cual fundar una exégesis satisfactoria. Resulta evidente que muchos de los principios que sustentaban el texto alejandrino eran buenos. Pero se debe tener siempre presente que hasta el mejor trabajo filológico de la antigüedad requiere análisis crítico si queremos llegar al
texto original...
6. Bruce M. Metzger, PhD
Profesor Emérito de Lenguaje y Literatura del Nuevo Testamento (Seminario
Teológico de Princeton)
The text of the New Testament: Its transmission, corruption, and
restoration. 3ª Ed. revisada. New York: Oxford University Press, 1992, p.
290-291
El tipo de texto bizantino ha recibido recientemente renovada atención en varios frentes. Por una parte, hay quienes, como el Dean J.W. Burgon en el siglo pasado (véase arriba, pág. 135s), rechaza la opinión de Hort de que el texto siríaco o bizantino es una recensión posterior caracterizada por
lecturas inferiores y secundarias y cree que Dios ha preservado la pureza esencial del tipo de texto que subyace a la versión King James (Hills, por ejemplo, defendió la genuinidad hasta de la Comma Johanneum de 1 Juan 5:7-8; véase arriba, p. 136, n. 1),
Otro grupo de estudiosos que también prefieren el texto bizantino pero que reconocen que el Textus Receptus es solamente una de varias formas rivales del texto bizantino, presentan lo que parece ser un enfoque más refinado. Los editores de "El Nuevo Testamento griego según el Texto Mayoritario",
por ejemplo, arguyen sobre la base de la presuposición teórica, "En cualquier tradición donde no hay disrupciones importantes en la historia de la transmisión, la lectura individual que tiene el comienzo más temprano es la que más probablemente ha de perdurar en la mayoría de los documentos."
La historia nos dice, empero, que, muy lejos de no haber mayores interrupciones en el proceso de transmisión, durante las persecuciones preconstantinas se buscaban y se quemaban manuscritos del Nuevo Testamento por orden imperial. Afortunadamente algunas colecciones de libros cristianos escaparon del programa sistemático de destrucción de Diocleciano; una fue la gran colección de Cesarea, una biblioteca empleada por Orígenes, Eusebios y aún Jerónimo. Pero también ésta fue destruida por los musulmanes en el año 638. La diseminación adicional del Islam en el siglo VII significó que los cristianos de tres de los cinco patriarcados antiguos (Alejandría, Jerusalén, y Antioquía) quedaron bajo el dominio de musulmanes, y las poblaciones cristianas del norte de África, Egipto, Palestina, Siria y Mesopotamia fueron grandemente reducidas, con los correspondientes efectos sobre la transmisión de las Escrituras en estas áreas. Adicionalmente, aunque en un tiempo el griego había sido la lingua franca del Imperio Romano, para el siglo VI era escasamente comprendido más allá de las fronteras del Imperio Bizantino. Así, si bien es cierto que aproximadamente 90 % de los manuscritos existentes del Nuevo Testamento poseen un texto de carácter bizantino, también es cierto que estos fueron escritos después de la restricción del griego básicamente a los confines de Bizancio.
vBulletin® v3.7.4, Derechos de autor ©2000-2012, Jelsoft Enterprises Ltd. Trducdo por mcloud - vBhispano.com