PDA

Ver la Versión Completa : Apartado para el evangelio de Dios semana 22


hgo
05-Oct-2009, 15:17
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios semana 22<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22--- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Lunes --- Leer con oración: Mt 26:28; Jn 1:1, 14; He 2:14-15; Hch 1:8 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Jn 14:17) <o:p></o:p>
<?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /><st1:PersonName w:st="on" ProductID="LA ACCIÓN DEL">LA ACCIÓN DEL</st1:PersonName> ESPÍRITU PRODUCE TESTIGOS DE CRISTO <o:p></o:p>
Estamos viviendo el periodo de la historia de la humanidad que comprende desde la primera hasta la segunda venida de Cristo. En esta época, el Señor nos quiere introducir en el Espíritu, pues Su deseo es tener personas que vivan en el Espíritu con la finalidad de que cumplan Su voluntad. <o:p></o:p>
Sabemos que Dios creó al hombre con un espíritu, como un vaso para contenerlo, y así producir un grupo de personas que Lo recibieran como el Espíritu, a fin de que sean Sus testigos en la tierra, a quienes les dio el evangelio, Sus buenas nuevas (Mt 4:17; Hch 1:8). De esta manera, para cumplir Su intención original, primeramente, Dios se corporificó, es decir, se hizo hombre y después se hizo el Espíritu. Sin embargo, el Dios glorioso, santo y justo, aun corporificado, no podía entrar en el hombre. Por eso fue necesario que el Señor Jesús muriera y resucitara para hacerse el Espíritu y entrara en el hombre con el fin de que éste viva por medio de la vida divina y cumpla así la voluntad de Dios (Jn 1:1, 14; 4:14; 10:10; 1 Co 15:45). <o:p></o:p>
Así como el apóstol Pablo fue apartado para el evangelio de Dios, nosotros también fuimos apartados para predicar el evangelio por todo el mundo (Mr 16:15). El deseo de Dios es que el evangelio del reino sea anunciado por todo el mundo, para que Su reino sea establecido aquí y Su voluntad sea hecha en la tierra así como es hecha en los cielos (Mt 6:9; 24:14). <o:p></o:p>
En el capítulo 6 de Mateo, el Señor nos enseñó a orar (vs. 9-13). Primeramente, Él nos dice que debemos santificar el nombre del Padre. Esto sucede cuando predicamos el evangelio en todo lugar y llevamos a las personas a invocar el nombre del Señor para que sean salvas (Ro 10:13). <o:p></o:p>
Invocar el nombre del Señor es una práctica del pueblo de Dios que comenzó en el Antiguo Testamento con la primera generación de Adán, a partir de Set, el sustituto de Abel (Gn 4:25-26). Cuando Set le puso el nombre de Enós a su hijo, el cual significa, débil, frágil y mortal, en realidad, él estaba reconociendo que el hombre sin Dios era exactamente así, necesitaba invocar el nombre del Señor. <o:p></o:p>
Por tanto, invocar el nombre del Señor es, por un lado, reconocer lo que somos, es decir, débiles, frágiles y mortales y, por otro, reconocer quién es Dios. Él es nuestra fuerza, solidez e inmortalidad. Sin Él no podríamos sobrevivir ni tener paz ni gozo. Cuando Lo invocamos, Lo experimentamos como nuestra justicia, gozo y paz (Ro 14:17).<o:p></o:p>
Punto Clave: El deseo de Dios. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Qué necesita hacer el hombre para cooperar con Dios en el establecimiento de Su reino en la tierra? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Martes --- Leer con oración: Mt 3:13-16; 6:9-10, 33; Ro 3:24, 5:1, 9 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Ro 14:17) <o:p></o:p>
BUSCAR <st1:PersonName w:st="on" ProductID="LA JUSTICIA DE">LA JUSTICIA DE</st1:PersonName> DIOS <o:p></o:p>
Nuestro vivir debe ser de acuerdo con la justicia de Dios. En Romanos 14:17 leemos: “porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”. El concepto humano con respecto a la justicia de Dios es que, por el hecho de ser pecadores, es imposible que seamos justos. Pero, por medio de Su muerte y resurrección, el Señor Jesús nos justificó y llegamos a ser justos (3:24; 5:1, 9). <o:p></o:p>
En el versículo 17, citado anteriormente, la palabra “justicia” excede a este concepto humano, pues se refiere a la voluntad eterna de Dios, a Su determinación. Por eso, el Señor Jesús dijo a Sus discípulos: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mt 6:33). Buscar la “justicia” aquí no se refiere a no pecar, sino a hacer la voluntad de Dios en la tierra como es hecha en el cielo (v. 10). <o:p></o:p>
Además, con respecto a la justicia como el cumplimiento de la voluntad de Dios, tenemos el ejemplo del Señor Jesús. Para cumplir la determinación de Dios, tener un vivir y andar rectos conforme a lo que Él ordenó, el Señor Jesús se dirigió al Jordán con la finalidad de que Juan Lo bautizara (Mt 3: 13). Aunque sólo poseía la semejanza de carne de pecado, pues en Él no había pecado, Jesús se presentó para ser bautizado en Su condición de hombre, pues como tal necesitaba experimentar el sepultar en las aguas para vivir y ministrar en resurrección, abriendo un camino para ejecutar el propósito de Dios. <o:p></o:p>
Cuando el Señor le pidió a Juan que Lo bautizara, él lo persuadió diciendo: “Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?” (v. 14). De acuerdo con el concepto humano, Juan el Bautista consideró que él era quien debería ser bautizado por Jesús. Sin embargo, el Señor, le respondió: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia” (v. 15). <o:p></o:p>
El Señor Jesús fue bautizado para cumplir toda la justicia de Dios, Su voluntad, para más adelante bautizar a otros en Espíritu Santo y fuego (v. 11). <o:p></o:p>
Cuando invocamos el nombre del Señor, santificamos Su nombre y el reino de Dios es traído a la tierra. El bautismo es para que seamos introducidos en este Nombre y podamos formar parte del Cuerpo de Cristo (Mt 28:19). Para que la voluntad de Dios sea hecha en la tierra como es hecha en los cielos (6:10), Él necesita de la iglesia, que es la expresión práctica del Cuerpo de Cristo en la tierra, la realidad del reino de los cielos.<o:p></o:p>
Punto Clave: Buscar la justicia de Dios. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Usted ha buscado en primer lugar el reino de Dios y Su justicia? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Miércoles --- Leer con oración: Ro 12:1-5; Ef 4:13 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro 12:1-2) <o:p></o:p>
EL EVANGELIO DE <st1:PersonName w:st="on" ProductID="LA VIDA ES">LA VIDA ES</st1:PersonName> PARA EL VIVIR DEL CUERPO <o:p></o:p>
La semana pasada vimos que el contexto presentado por Romanos 12 se refiere a la esfera del Cuerpo de Cristo, la esfera de la vida. Podemos ver en los dos primeros versículos el evangelio completo del reino, el cual se desarrolla en ocho etapas: la consagración, la justificación subjetiva, la santificación, la reconciliación, la renovación de la mente, la transformación, la conformación y la glorificación. En el versículo 1 tenemos las cuatro primeras etapas, según leemos a continuación: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. <o:p></o:p>
La consagración se refiere al hecho de presentar nuestro cuerpo a Dios como un sacrificio vivo. Este sacrificio vivo es diferente al sacrificio del Antiguo Testamento, en el cual el pecador ofrecía un animal como su sustituto para que fuera sacrificado. Cuando tenemos un vivir justo, es decir, cuando practicamos acciones justas, tenemos la justificación subjetiva. <o:p></o:p>
Cuando nos presentamos como sacrificio vivo, santo, somos apartados para Dios y podemos recibir Su santidad en nuestro interior, obteniendo así una santificación subjetiva en nuestra naturaleza. La reconciliación es el resultado de las etapas anteriores, lo que nos hace ser agradables a Dios, pues Él ve Su justicia y santidad que son trabajadas en nuestro interior. <o:p></o:p>
Continuando con la porción de Romanos 12, leemos: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (v. 2). La renovación de la mente es una consecuencia de la reconciiación con Dios. A medida que la vida del Hijo de Dios crece en nuestro ser, nuestra mente es renovada y vivimos en novedad de vida, y no en la vejez de la letra. En la muerte de Cristo, nuestro viejo hombre fue objetivamente crucificado con Él, pero, en la práctica, necesitamos que la mente, la parte que lidera nuestra alma, sea renovada. Por tanto, si ponemos la mente en el espíritu, somos renovados. Por consiguiente, en nosotros sucede un proceso de transformación. De esta manera experimentamos la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Su voluntad es que crezcamos en Cristo, hasta un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Ef 4:13). Así seremos conformados a la imagen del Hijo de Dios y glorificados para expresarlo plenamente. <o:p></o:p>
Estas ocho etapas del evangelio del reino son practicadas en la vida del Cuerpo, en la iglesia. Cuando nos ofrecemos a Dios como un sacrificio vivo, santo y agradable a Él, somos un solo Cuerpo en Cristo y miembros los unos de los otros (Ro 12:4-5). <o:p></o:p>
Estos ocho puntos que se refieren al evangelio del reino, el evangelio de la vida, deben ser continuos, sin embargo no siguen una secuencia ordenada. En cambio las etapas del evangelio de la gracia siguen un orden. Primeramente, somos iluminados por Dios y nos arrepentimos, reconociendo que somos pecadores. En seguida, confesamos los pecados y, al creer en el Señor, somos perdonados por Él. Su sangre preciosa nos limpia y los registros de los pecados son borrados, por tanto somos justificados delante de Dios. También salimos de una posición común y pasamos a tener una posición santa, fuimos santificados por el simple hecho de creer. Así fuimos reconciliados con Dios y, por haber nacido de Él, tenemos nuevamente acceso al fruto del árbol de la vida, al Señor Jesús mismo, la vid verdadera (Jn 15:1). <o:p></o:p>
Durante muchos años dimos énfasis al término “la vida de la iglesia”. Hemos visto lo que la iglesia dice con respecto a la edificación y que también está relacionada con la obra (Mt 16:18); por otro lado, el énfasis del Cuerpo de Cristo está en la vida, que es su aspecto orgánico. Por eso el apóstol Pablo, al hablar de la vida de la iglesia, dio especial énfasis al Cuerpo, que es el aspecto orgánico de un organismo (Ro 12). <o:p></o:p>
Cuando estudiamos este capítulo enfatizamos los dones del Espíritu, los dones de la vida. Ahora queremos dar un paso más, para mirar a través del prisma de la vida del Cuerpo. Todos nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y cada uno necesita desempeñar bien su función (vs. 4-7). <o:p></o:p>
Todos los miembros son indispensables en el Cuerpo. A veces algunos en la iglesia pueden desear excluir a un hermano por tener una opinión diferente. Sin embargo, en el Cuerpo jamás podemos hacer eso. Aunque nuestro dedo pequeño tenga problemas, nunca pensaríamos en cortarlo; por el contrario, intentaríamos ayudarlo porque el cuerpo tiene una relación de vida con él. Nosotros somos miembros del Cuerpo de Cristo y por ningún motivo dejaremos de ser parte de él. La vida de Dios que recibimos cuando creímos en el Señor Jesús hizo de todos los regenerados, los miembros del Cuerpo de Cristo. Alabamos al Señor, porque aunque alguien diga que no somos del Cuerpo, eso no es verdad; porque una vez que hemos recibido la vida divina en nuestro interior, por medio del evangelio, ¡somos parte del Cuerpo de Cristo! ¡Aleluya!<o:p></o:p>
Punto Clave: Ningún miembro es dispensable en el Cuerpo. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Por qué no es posible que alguien sea cortado del Cuerpo de Cristo? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Jueves --- Leer con oración: Ro 14:1-3; 1 Co 13:11 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones” (Ro 14:1) <o:p></o:p>
<st1:PersonName w:st="on" ProductID="LA VIDA CRECE">LA VIDA CRECE</st1:PersonName> GRADUALMENTE <o:p></o:p>
En el capítulo catorce de Romanos, Pablo trata un asunto muy importante para la vida del Cuerpo: recibir a los demás como Dios los recibe. En este asunto, hay muchas lecciones que aprender. <o:p></o:p>
Cierta vez, después de llevar a varios líderes de grupos cristianos brasileños a Taiwán, con la finalidad de que visitaran las iglesias allí, fui con ellos a los Estados Unidos. En aquella época había algunos jóvenes hippies que estaban comenzando a reunirse en Los Ángeles. En el local de reuniones había un entrepiso y esos jóvenes se sentaron en la primera fila. Ellos usaban ropas extrañas, sandalias y tenían el cabello largo. Cuando mirábamos hacia arriba, se podían ver sus pies. <o:p></o:p>
Los líderes cristianos brasileños que habían visitado Taiwán, al ver esas cosas, le preguntaron al hermano que estaba al frente de la obra allí: “¿Cómo es posible que usted permita que sucedan este tipo de cosas en la reunión de la iglesia? ¡Al mirar hacia arriba vimos un montón de pies descalzos!”. El hermano, de una manera bastante mansa respondió: “Ciertamente, como ustedes saben, cuando los niños son pequeños, ellos no tienen mucha idea de las cosas. Imaginen una sala de visitas, donde el piso es de madera y viene un niño de tres años y se orina en el piso. ¿Qué harían ustedes? ¿Lo golpearían? ¿Esta actitud lo ayudaría? A la verdad, tenemos que dejarlo crecer y, cuando sea mayor, cuando tenga unos seis años, aunque alguien le diga que se orine en el piso, ciertamente no lo hará. Por tanto, es necesario que la vida crezca”. <o:p></o:p>
¡Cuán bella es esta lección! Este es el asunto al que Romanos 14 se refiere: recibir a los hermanos. En los versículos 1 al 3 leemos: “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido”. Como hemos visto, el punto central es que necesitamos recibir a los hermanos, y la base o criterio para recibirlos es el ejemplo de Dios mismo. Puesto que Dios nos recibió, nosotros debemos recibirlos también. <o:p></o:p>
El asunto del recibir es muy sencillo, pero, en la práctica, no es tan fácil. Al reunirnos con los hermanos para disfrutar al Señor, vemos a hermanos y hermanas con diversos antecedentes: unos siguen la línea fundamentalista; otros, la pentecostal; algunos prefieren que las reuniones de la iglesia sean silenciosas, y otros ruidosas. Aun así todos deben ser recibidos.<o:p></o:p>
Punto Clave: Invertir en el crecimiento de los hermanos. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Cómo trata usted a los hermanos más débiles? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Viernes --- Leer con oración: Ro 5:17; 15:24, 28; 1 P 1:3, 5-7; 2 P 1:7 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley” (Ro 13:8) <o:p></o:p>
RECIBIR A LOS HERMANOS EXPRESA NUESTRA MADUREZ DE VIDA <o:p></o:p>
Al comienzo de nuestra participación en la obra del Señor en Brasil, cuando contactamos a las personas en la predicación del evangelio, siempre hemos hablado acerca de la base de la iglesia, de la importancia de la visión de su unidad. Al intentar convencer a las personas con esta visión, sólo recibíamos a los que nos aceptaban. Cuando ellos no aceptaban nuestras verdades sobre la iglesia, surgían discusiones bastante exasperadas, pues nuestro recibimiento estaba condicionado a estas verdades. <o:p></o:p>
Gracias al Señor, porque fuimos iluminados por Él y a partir de 1989 nuestra actitud cambió. El Señor nos mostró que estábamos equivocados y que nuestra incumbencia era alimentar a nuestros consiervos y no discutir con ellos o intentar convencerlos (Mt 24:45; 2 Ti 2:23-24). En ese mismo año lanzamos la primera edición del Periódico Árbol de <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Vida">la Vida</st1:PersonName> – PAV, con la finalidad de suplir a los hijos de Dios con la vida que está en la palabra del Señor. <o:p></o:p>
Aun con respecto al recibir a los hermanos en Cristo, el hermano Witness Lee, en febrero de 1997, algunos meses antes de su partida para estar con el Señor, ministró su última conferencia, cuyo asunto principal fue: reinar en vida. Los mensajes liberados estuvieron basados en la epístola a los Romanos, donde él dio mucho énfasis a la vida. <o:p></o:p>
En el último mensaje, de los seis que fueron dados, él enfatizó la necesidad de que reinemos en vida siguiendo la enseñanza de los apóstoles, en la comunión con todos los santos. “Debemos seguir los pasos de las enseñanzas de los apóstoles y vivir en la vida del Cuerpo, en la vida entremezclada del Cuerpo. Esto es de lo que Romanos habla”. Al referirse a “seguir los pasos de las enseñanzas de los apóstoles”, quiso decir que debemos seguir el modelo de los apóstoles en salir a predicar el evangelio, para hacer la obra de la expansión del reino de Dios en la tierra. <o:p></o:p>
En lo que se refiere a la expansión del reino de Dios en la tierra, el Señor Jesús es nuestro modelo. Después de resucitar de entre los muertos, dijo a Sus discípulos: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt 28:19-20; cfr. vs. 7-10). El Señor Jesús en todo momento estaba haciendo la obra de propagación de Su reino en la tierra y, antes de ascender a los cielos dijo a Sus discípulos: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch 1:8; cfr. vs. 9-11). <o:p></o:p>
Cuando Pablo escribió <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Epístola">la Epístola</st1:PersonName> a los Romanos, las civilizaciones estaban situadas alrededor de los océanos y de los mares. Todas las civilizaciones conocidas hasta aquella época se encontraban alrededor del Mar Mediterráneo, por tanto, para él, España era el verdadero extremo de la tierra, lo último de la tierra. <o:p></o:p>
Él pensaba que lo último de la tierra quedaba en el extremo occidental del Mar Mediterráneo, y por eso quería mucho ir a España, pero Dios no se lo permitió. Por eso, dijo a los judíos que estaban en Roma: “Iré hasta ustedes un día, porque deseo ir a España y, de paso, quiero permanecer algún tiempo con ustedes” (cfr. 15:24, 28). <o:p></o:p>
Amados hermanos, las huellas de los apóstoles apuntan para la obra de la expansión. Al hablar sobre este asunto, el hermano Lee dijo además: “Cuando ustedes salgan a la obra de expansión, se van a encontrar con todo tipo de cristianos de diferentes condiciones. ¿Cuál debe ser su actitud?”. Entonces destacó nuevamente y reforzó la carga de Romanos 14 diciendo: “Ustedes deben practicar el recibir a los santos. Pese a las diversas prácticas que los grupos cristianos tienen, por cierto, muy diferentes a las nuestras, siempre y cuando crean en Jesús y Él sea su Señor, nosotros debemos recibirlos a todos”. <o:p></o:p>
El asunto principal abordado al final de este último mensaje del hermano Lee fue acerca del recibimiento de los santos. Él hablaba pausadamente, y al oírlo, se podía percibir que había alcanzado un nivel de bastante madurez en su ministerio. Sabemos que mientras más madura es la vida espiritual de una persona, más grande será el amor de ella por el Señor y por su prójimo (2 P 1:7). <o:p></o:p>
El proceso del crecimiento de la vida divina en nosotros, a partir de la regeneración hasta la madurez, es desarrollado en las dos epístolas de Pedro. En la primera, aborda el asunto del crecimiento que la vida tiene después de la regeneración (1 P 1:3). La meta de este crecimiento es que seamos alabados por el Señor en Su tribunal, cuando entremos en la gloria de la esfera del reino milenario, y finalmente, que recibamos la honra de reinar con Cristo (v. 7). <o:p></o:p>
Además, a medida que el crecimiento de la vida de Dios avanza, la naturaleza de Dios va aumentando en nosotros, comenzando por la fe y terminando con el amor ágape, el cual es precedido por el amor fraternal (2 P 1:5-7). <o:p></o:p>
Pablo, por su parte, en <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Epístola">la Epístola</st1:PersonName> a los Romanos, habla sobre el amor fraternal que es vivido por los hermanos: “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley” (13:8). Cuando alcanzamos el amor fraternal, llegamos a un nivel de crecimiento bastante avanzado de la vida. Es de esta manera que llegaremos al capítulo <st1:metricconverter w:st="on" ProductID="14, a">14, a</st1:metricconverter> tal punto de recibir a los que son distintos a nosotros.<o:p></o:p>
Punto Clave: Ensanchar el corazón y expandir el reino. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Qué significa “seguir los pasos de las enseñanzas de los apóstoles”? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Sábado --- Leer con oración: 1 P 1:6-7; Ef 4:1-6 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“Soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Ef 4:2b-3) <o:p></o:p>
LOS SIETE “UNOS” FUNDAMENTALES DE <st1:PersonName w:st="on" ProductID="LA COMUNIÓN">LA COMUNIÓN</st1:PersonName> <o:p></o:p>
Conforme a lo visto la semana anterior, la demostración del crecimiento de la vida de una persona se puede apreciar cuando está dispuesta a arrepentirse. Esto indica que ella está aprendiendo a negar su vida del alma. No obstante, hay quienes cometen errores, endurecen su corazón y prefieren no arrepentirse. Cuando el Señor expone nuestra vida del alma, el arrepentimiento debe ser algo espontáneo. <o:p></o:p>
El hermano Witness Lee, al final de su vida, tuvo la madurez suficiente para arrepentirse públicamente. Con respecto a recibir a los santos, presentado por el apóstol Pablo en Romanos 14, él confesó: “Nosotros, los colaboradores de la obra del Señor en cada lugar, necesitamos aprender; los hermanos y hermanas en cada lugar también necesitan aprender; muchísimas cosas nos hacen falta aprender. En el pasado todos nosotros cometimos errores con respecto a esto, incluyéndome a mí mismo. Confieso que, por causa de ello, delante del Señor, tuve un arrepentimiento bastante doloroso”. <o:p></o:p>
A continuación veamos lo que dijo: “Yo realmente pido disculpas al Cuerpo de Cristo, también pido disculpas no sólo a los hermanos y hermanas entre nosotros, sino incluso a los que no se reúnen con nosotros, yo realmente pido disculpas. Ustedes deben llevar este mensaje de vuelta y leer una vez, dos veces y reunirse para tener comunión los unos con los otros. Entonces, ustedes verán que en el pasado, nosotros estábamos equivocados”. <o:p></o:p>
Este arrepentimiento es fruto de alguien que fue, de hecho, iluminado por el Señor. En la experiencia de Pedro podemos constatar que, cuando él era expuesto se volvía al Señor y se arrepentía. Cuando su ser natural era expuesto, Pedro echaba sus debilidades en el fuego del Espíritu con la finalidad de que fueran consumidas (1 P 1:6-7). Estas experiencias de Pedro traducían la realidad del bautismo en fuego, mencionado por Juan el Bautista, es decir, no sólo somos bautizados en Espíritu, sino también en fuego, para quemar todas las cosas negativas (Mt 3:11). <o:p></o:p>
En nuestra experiencia cristiana, necesitamos probar estos dos aspectos del bautismo. Por un lado, necesitamos estar llenos del Espíritu, rebosando de Él, para tener poder. Cuando tuvimos la carga de practicar la obra de expansión del reino del Señor, buscamos ser llenos del Espíritu a fin de tener el poder para predicar el evangelio. Vimos que no se trataba de una manifestación exterior del Espíritu, sino del rebosar del Espíritu desde nuestro interior. <o:p></o:p>
Por otro lado, necesitamos experimentar el bautismo en fuego. A la luz de la experiencia de Pedro, éste es un fuego que arde dentro de nosotros que quema, elimina y consume todas las cosas negativas que el Señor expone en nosotros. <o:p></o:p>
Al hablar sobre el recibir a los hermanos con miras a mantener la unidad entre los hijos de Dios, no podemos ir más allá de lo que Efesios 4:1-6 dice. En este texto vemos que debemos preservar la unidad del Espíritu la cual está basada en los siete “unos” mencionados por el apóstol Pablo: un cuerpo, un Espíritu, una misma esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos. Estos siete “unos” corresponden a la única base para la unidad del Cuerpo de Cristo. Aunque algunos, motivados por otros intereses, afirman que hay un octavo, noveno o décimo factor para preservar la unidad del Cuerpo de Cristo, tales personas no pueden sustentar eso bíblicamente. Por eso terminan excluyendo a algunos hermanos de la comunión del Cuerpo. Sin embargo, nosotros necesitamos seguir lo que está en <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Palabra">la Palabra</st1:PersonName>: “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (v. 3)..<o:p></o:p>
Punto Clave: El arrepentimiento indica madurez de vida. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Cuáles son los criterios para mantener la unidad del Espíritu en Efesios 4:3-6? <o:p></o:p>


<o:p> </o:p>
<TABLE class=MsoNormalTable style="WIDTH: 100%; mso-cellspacing: 1.5pt" cellPadding=0 width="100%" border=1><TBODY><TR style="mso-yfti-irow: 0; mso-yfti-firstrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #333366; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Apartado para el evangelio de Dios <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 1"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Semana 22 --- El reino de Dios es justicia, paz y gozo <o:p></o:p>
</TD></TR><TR style="mso-yfti-irow: 2; mso-yfti-lastrow: yes"><TD style="BORDER-RIGHT: #ece9d8; PADDING-RIGHT: 0.75pt; BORDER-TOP: #ece9d8; PADDING-LEFT: 0.75pt; BACKGROUND: #89b0d8; PADDING-BOTTOM: 0.75pt; BORDER-LEFT: #ece9d8; PADDING-TOP: 0.75pt; BORDER-BOTTOM: #ece9d8" vAlign=top>Domingo --- Leer con oración: Ro 12:5; 1 Co 5:1-5; 12:27; 2 Co 2:1-13 <o:p></o:p>
</TD></TR></TBODY></TABLE>
“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” (Ro 12:17-18) <o:p></o:p>
SEGUIR LOS PASOS DE LOS APÓSTOLES: LLEVAR VIDA PARA TODOS <o:p></o:p>
Cuando <st1:PersonName w:st="on" ProductID="la Biblia">la Biblia</st1:PersonName> habla sobre la iglesia, el Cuerpo de Cristo, ésta incluye a todos los cristianos que han sido genuinamente regenerados (Jn 11:52; Ro 12:5; 1 Co 12:27). Por tanto, todos los hijos de Dios forman parte de este Cuerpo. Esta verdad nos fue presentada y revelada por varios hermanos que nos precedieron en este camino. Lamentablemente, algunos han afirmado que sólo forman parte del Cuerpo de Cristo quien está relacionado con ellos. <o:p></o:p>
Como vemos, cuando aquellos que tienen madurez de vida hacen algo que no es correcto, pierden la paz (cfr. 2 Co 2:1-12). Además de la paz, también necesitamos la justicia y la voluntad de Dios. Cuando practicamos la voluntad de Dios tenemos paz. <o:p></o:p>
Debemos dar más atención a la vida que a las diferentes prácticas o doctrinas. Cuando servimos al Señor, lo más importante es suministrar vida a los que están bajo nuestro cuidado. Es posible que nuestra manera de servir sea diferente a la de los demás, sin embargo no podemos excluir a los miembros del Cuerpo por ese motivo. <o:p></o:p>
Como ya vimos en días anteriores, el arrepentimiento público de un siervo de Dios, por un lado, es un excelente ejemplo para nosotros y, por otro lado, es una fuerte señal de que en él había madurez en la vida divina, pues tuvo el poder de arrepentirse. Además, su arrepentimiento indica que no podemos considerar a ningún ser humano infalible. Su gran virtud no fue no haberse equivocado, sino su arrepentimiento al ser iluminado por el Señor. <o:p></o:p>
En la predicación del evangelio debemos seguir el mismo principio. No podemos, por miedo a equivocarnos, quedarnos parados, sin iniciativa. Si cometemos algún error, debemos tomar el camino del arrepentimiento. No podemos acomodarnos, como muchos que no predican el evangelio por el miedo a equivocarse. <o:p></o:p>
En Romanos 14:17 leemos: “Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”. Debemos andar según la voluntad de Dios, no necesariamente en cuanto a la comida o la bebida, sino que se refiere a las prácticas y doctrinas que puedan existir entre nosotros. Otros practican dones milagrosos y expulsan demonios, sin embargo el reino de Dios, no consiste en estas prácticas, sino en cumplir la voluntad de Dios (Mt 7:20-21). <o:p></o:p>
Lo mismo se aplica a los que quieren profundizarse en las verdades bíblicas. No debemos impedírselo, sin embargo el reino de Dios tampoco consiste en profundizarse o no en las verdades. Lo que debemos hacer es guardar la voluntad de Dios, que es Su justicia. Debemos permitir que la vida divina reine en nosotros. Cuando tomamos este camino, no solamente tenemos paz, sino también el Señor tiene paz en nosotros. <o:p></o:p>
El reino de Dios consiste en gozo. Debemos tener gozo en todo lo que hagamos y nuestro recibir también debe ser con gozo. Independientemente a los antecedentes o a la condición en que se encuentren los hermanos, debemos recibirlos. <o:p></o:p>
Cuando recibimos a los santos, debemos suministrarles vida (Jn 10:10). Esta vida abundante es para todos, sin embargo, cuando enfatizamos las doctrinas, naturalmente producimos división. Por eso, el mejor camino para recibir es hablar de la vida divina, pues somos el Cuerpo de Cristo el cual tiene la vida divina. <o:p></o:p>
En Romanos 15:23-24 leemos: “Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros”. Pablo habló que había predicado el evangelio en toda la esfera que Dios le había dado a él y también deseaba predicar el evangelio en España, que él consideraba que era “lo último de la tierra”. <o:p></o:p>
Debemos salir y alcanzar lo último de la tierra con la predicación del evangelio del reino (Mt 24:14; 28:19; Hch 1:8). No podemos limitar el cumplimiento de la voluntad de Dios con las buenas reuniones de la iglesia en nuestra ciudad, pues éstas son solamente un medio para que alcancemos el fin: predicar el evangelio del reino en toda la tierra habitada. Esto es seguir las huellas de los apóstoles y ser un ministro del evangelio. Nosotros que estamos en el reino de Dios, en el reino de los cielos, predicamos el evangelio del reino, el evangelio de la vida. <o:p></o:p>
Por tanto, seguir los pasos de los apóstoles es llevar la vida divina a todos. Cuando practicamos esa orden del Señor, establecemos el reino de Dios, el cual es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. ¡Alabado sea el Señor!<o:p></o:p>
Punto Clave: Recibir a todos los miembros del Cuerpo de Cristo. <o:p></o:p>
Pregunta: ¿Usted tiene algo de qué arrepentirse en su relación con los hermanos o personas en general? <o:p></o:p>
Dong Yu Lan<o:p></o:p>
Publicado por:<o:p></o:p>
“Editora “Arvore da Vida”<o:p></o:p>
Disponible en: corpocri@yahoo.com (corpocri@yahoo.com)<o:p></o:p>
Jesus es el Señor!<o:p></o:p>
La iglesia en Armenia <o:p></o:p>