El príncipe de Mónaco instaló en su palacio la máquina israelí que convierte el aire en agua

La importante compañía de Rishon Letzion desarrolló un producto que solo requiere de una corriente eléctrica para producir agua potable

El príncipe Alberto II de Mónaco, fue siempre reconocido por sus esfuerzos contra el calentamiento global y la contaminación, por eso no sorprende que haya instalado la revolucionaria maquina israelí que permite generar agua a partir del aire en su palacio.

La tecnología se la presentó el presidente de WaterGen, Mikhael Mirilashvili, en un evento organizado por la Universidad de Tel Aviv, en Mónaco. En el mismo, varios líderes en los campos de energía y medio ambiente firmaron el Pacto Nacional de Transición Energética del Principado.

Era de esperarse que este producto los impactaría y muchos soñarían con poder utilizarlo. Así lo decidió Alberto II, quién ya lo instaló en el mítico Palacio Garibaldi, propiedad de su familia desde hace 700 años.

La empresa WaterGen fue fundada en 2009, y en el año 2012 fue que lanzó su primer generador de agua atmosférica. Desde ese momento, hasta el presente, se han ido perfeccionando y creciendo, hasta convertirse en los líderes de este mercado.

La misión de la compañía creada en Rishon Letzion es «mediante el uso de tecnología de vanguardia, proporcionar a la humanidad una fuente renovable de agua potable de alta calidad, extraída del aire y lograr que esté disponible en cualquier lugar, cuando se necesite y a un costo razonable».

El Gen-350 es un generador de agua atmosférica de mediana escala que produce hasta 900 litros de agua por día. El mismo es ideal para escuelas, hospitales, edificios comerciales, residenciales o incluso palacios.

Lo único que requiere para su funcionamiento es una fuente de electricidad. Además se asegura que el agua generada sea de alta calidad, sin importar la calidad del aire, y el depósito de reserva incorporado la mantiene fresca siempre.

La innovadora tecnología se ha llevado a los lugares que carecen de agua limpia para consumo humano, pero tienen abundancia en su atmósfera, como Sudáfrica, Vietnam, Sierra Leona y Uzbekistán.

«Creamos un producto que realmente puede ser la próxima fuente de agua potable», mencionó un alto cargo de la empresa, la cual, siguiendo este camino, ha colaborado con la Cruz Roja Internacional en situaciones de catástrofes y necesidad extrema.

Fuente e imagen YNet.

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