Sin un claro ganador, ¿Israel se dirige a unas terceras elecciones sin precedentes?

Después de una intensa campaña que tuvo a un combativo Netanyahu luchando por su supervivencia política en medio de la recomendación de acusarlo por cargos de corrupción, ni él ni su principal rival, Benny Gantz, pueden reunir una mayoría para formar gobierno y ninguno parece estar dispuesto a ceder primero.

Los israelíes están enfrentando la posibilidad de una tercera elección, después de que los segundos comicios del año dejaran a los dos principales partidos políticos del país en un punto muerto, sin que el primer ministro Benjamín Netanyahu ni su mayor rival, Benny Gantz, tengan allanado el camino hacia un gobierno de coalición.

Si bien se avecinan semanas de negociaciones para formar un gobierno, las condiciones establecidas por los partidos podrían obstaculizar la tarea dentro del tiempo asignado, lo que provocaría una tercera elección nunca antes celebrada.

Con casi todos los votos escrutados el jueves, el partido Kajol Laban de Gantz cosechó 33 escaños en la Knesset del total de 120 bancas. El Likud de Netanyahu se aseguró 31 asientos. Ambos hombres reclamaron el derecho de formar el próximo gobierno.

«Todos necesitarán bajarse del caballo para evitar las elecciones por tercera vez», señaló el integrante de Likud, David Bitan, a la Radio del Ejército. «El deseo de Kajol Laban de un gobierno de unidad bajo sus términos no funcionará».

Ninguno de los partidos puede formar un gobierno de, al menos, 61 escaños sin el apoyo del aparente triunfador de las elecciones, Avigdor Liberman del partido Yisrael Beitenu.

Su insistencia en un gobierno secular expulsaría a los aliados tradicionales de Netanyahu, los dos partidos ultraortodoxos del país y otra agrupación nacionalista-religiosa

Por su parte, Gantz se comprometió a no sentarse en el mismo gobierno que Netanyahu, ya que se espera que el primer ministro sea acusado en una serie de escándalos por corrupción. Es poco probable que el Likud haga a un lado a su líder para allanarle a Gantz ese camino.El jueves, Netanyahu pidió a Gantz que se uniera a él y a sus aliados tradicionales en un gobierno de unidad.

«Durante toda la campaña convoqué a un gobierno de derecha, pero desafortunadamente los resultados electorales muestran que eso no es posible», expresó Netanyahu en un comunicado. «Por lo tanto, no hay más remedio que formar un amplio gobierno de unidad».

«No podemos y no hay razón para ir a las terceras elecciones», agregó.Netanyahu repitió la súplica más tarde el jueves en el memorial realizado por el fallecido ex presidente Shimon Peres, donde él y Gantz se dieron la mano en su primer encuentro público desde la votación del martes.

Gantz respondió manifestando que Israel ha votado por un gobierno de unidad y que como líder del partido más grande, él debe ser quien lo encabece.

«El pueblo de Israel quiere un gobierno de unidad», manifestó Gantz en conferencia de prensa. «Tengo la intención de formar un amplio gobierno de unidad y liberal».

Ambas partes se reunieron con aliados después de la votación. La atención pronto se enfocará en el presidente Reuven Rivlin, quien realizará consultas con todas las agrupaciones políticas y seleccionará al candidato que entienda tiene la mejor oportunidad de formar una coalición estable.

El candidato seleccionado contará con 42 días para hacerlo y, si no lo logra, el presidente puede otorgar a otro candidato 28 días para formar una coalición. Si esa instancia también fracasa, el presidente puede asignar a otro miembro del parlamento la tarea de construir un gobierno, o puede convocar a nuevas elecciones, algo que nunca ha sucedido.

Rivlin prometió que hará todo lo que esté a su alcance para evitar una tercera elección.

Fuente YNet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *