Yasser Arafat, toda una ‘joya’ que no nació en Palestina, era egipcio.

Yaser Arafat: 1929-2004

Es irónico que el hombre que personificó el movimiento palestino ni nació en la región que demanda, ni cae dentro de la definición de identidad de su propia organización. Yaser Arafat, cuyo nombre verdadero es al-Husseini-Husseini al-Qudwa-Qudwa Abdel-Rahman Abdel-Raouf Arafat, nació en agosto de 1929 en El Cairo, hijo de un comerciante egipcio del textil. Fue enviado a Jerusalén siendo un niño pequeño para luego volver a Egipto vía Gaza.

A través de su carrera, el pasado egipcio de Arafat fue un impedimento y una fuente de vergüenza personal. Un biógrafo hizo notar hasta 1967, los banqueros occidentales no gustaban de su acento y sus modos egipcios… llegando a utilizar un traductor para que se le entendiese su dialecto árabe.

Cuando joven, Arafat no tomó parte en ninguna de las experiencias formativas del movimiento palestino como la guerra árabe-Israelí de 1948 a pesar de lo cual demandaría un estado del refugiado a lo largo de su vida: “¿Yo soy un refugiado” gritó en una entrevista realizada en 1969- “¿usted sabe lo que significa ser un refugiado? Soy un hombre pobre y desamparado. No tengo nada, porque me expulsaron y despojaron de mi patria.” (la mentira congénita de Arafat continuaría por décadas.)

FATAH Y LA OLP

A mediados de los años cincuenta, Arafat se unió a hermandad musulmana en Egipto, entonces se ascendió a jefe de la unión del estudiante de Palestina en la universidad de El Cairo. A fiales de los años 50, Arafat se mudó a Kuwait, en donde co-fundo’ Fatah (‘Movimiento Nacional de Liberación de Palestina’ cuyas siglas significan ‘conquista ‘), la facción que ganaría más adelante control del movimiento palestino. Fatah tomó como modelo a los Islamistas, comunistas y los pan-arabistas y se extendió a través de la violencia bruta. “La gente no se siente atraída por los discursos sino por las balas”. (Esta etapa quedó plasmada en la insignia de Fatah –der.- rifles y granadas para la conquista de Israel)

Fatah comenzó su entrenamiento de estilo militar en Siria y Argelia en 1964, y al año siguiente intentó sin éxito explotar una bomba contra una importante tubería de agua israelí. La meta señalada de Fatah era la destrucción del estado de Israel -mucho antes de que la guerra 1967 proveyera un pretexto- la organización de Arafat atacó en varias ocasiones los autobuses, hogares, aldeas y las líneas ferroviarias israelíes.

Esta violencia contra civiles israelíes era un pilar del convenio nacional palestino (la carta fundacional de la organización de liberación palestina – OLP), que indica ‘la liberación de Palestina destruirá la presencia sionista e imperialista ‘ y que la ‘ lucha armada es la única manera de liberar Palestina y -por lo tanto- una estrategia y no una táctica.’ (A pesar de los repetidos compromisos palestinos en los años 90 en que anularía estas secciones del convenio, de hecho nunca fue cambiada oficialmente.)

El perfil público de Arafat consiguió un alza en 1968, cuando las FDI atacaran una base terrorista de Fatah en la aldea jordana del al-Karameh-Karameh. Un Arafat uniformado con keffiyah tomó este hecho como una oportunidad de proyectarse como un audaz líder árabe que, a pesar de la derrota de la Guerra de los Seis Días, se atrevió a enfrentar a los israelíes. La imagen pegó, y el número de reclutas de Fatah se elevaron.

Arafat y Fatah consolidaron su poder a través del soborno, la extorsión y el asesinato; y en el Congreso Nacional Palestino en El Cairo de febrero de 1969, Arafat fue designado a jefe de la OLP una posición que nunca abandonaría.

JORDANIA, LÍBANO Y TÚNEZ

A finales de los años 60, los palestinos fuertemente armados y conducidos por Arafat, crearon un mini-estado terrorista dentro de Jordania, no atacando solamente blancos civiles israelíes sino también tomando control de la infraestructura jordana.

La tensión alcanzó su pico a fines de 1970, cuando rey Hussein de Jordania se resquebrajó bajo la presión de la facciones palestinas. Durante este sangriento conflicto, conocido como ‘ septiembre negro ‘ , los palestinos secuestraron cuatro aviones occidentales y volaron uno en El Cairo (ver foto a la derecha), poniendo en aprietos a egipcios y jordanos explicando que ‘enseñará a los americanos una lección por la ayuda de muchos años a Israel’. Con la amplia publicidad que esto generó, Arafat había llegado a una escala mundial.

Cuando rey Hussein expulsó las facciones de Arafat de su reino (causando miles de muertos civiles), volvieron a establecerse en el Líbano. Como en el caso de Jordania, Arafat pronto provocó una guerra civil en el país anfitrión y que previamente era estable. Simultáneamente, la OLP lanzó ataques intermitentes contra ciudades israelíes desde posiciones meridionales libanesas.

Yaser Arafat trajo entonces los atentados terrorista del alto-perfil contra occidental. En Septiembre de 1972, los terroristas de Fatah secuestraron y asesinaron a 11 atletas israelíes en los juegos olímpicos de Munich. Y en 1973, Arafat pidió a sus cómplices en el Khartoum, secuestrar y asesinar a embajador Cleo Noel y a otros dos diplomáticos de los EE.UU.. (en 2004, el FBI finalmente abrió una investigación oficial contra Arafat por dichos asesinatos.)

Las metas políticas del Arafat se dispararon junto con su aparición en las altas esferas mundiales gracias a la violencia insensible: En 1974, fue el primer representante de una organización no gubernamental en presidir una sesión plenaria de la Asamblea General de la O.N.U (ver fotografía a la izquierda) en el discurso , con un arma amarrada a la cintura, Arafat se comparó a George Washington y Abraham Lincoln. Los jefes de estados árabes declararon a la OLP el único legítimo representante de todos los palestinos, la PLO recibió la calidad de miembro en la liga árabe en 1976, y antes de los años ‘80 fue reconocido completamente por las naciones europeas.

En 1978-82, las FDI invadieron el Líbano para desarraigar a los grupos de la OLP que tenían aterrorizada a la población norteña israelí. Los Estados Unidos propiciaron un alto el fuego bajo el cual Arafat y la PLO lograron salir de Líbano; Arafat y la dirección de PLO se establecieron eventualmente en Túnez, que seguíría siendo su centro de operaciones hasta 1993.

Durante los años ‘80, Arafat recibió ayuda financiera del dictador iraquí Saddam Hussein, permitiendo así, reconstruir la golpeada OLP. Esto le fue particularmente útil durante la primer intifada palestina en el 1987 cuando Arafat tomó control de la violencia desde lejos… Arafat entonces se convirtió en el único líder del mundo en apoyar a Saddam Hussein en la guerra 1991 del Golfo. (Saddam compensaría más adelante esta lealtad enviando cheques por U$S 25.000 a las familias de los terroristas suicidas.)


LA AUTORIDAD PALESTINA

A principio de los años 90, los EE.UU. condujeron las negociaciones de Israel y la PLO que arribaron a los Acuerdos de Oslo de 1993. Dicho acuerdo ponía en práctica una autonomía en Judea y Samaria y la Franja de Gaza por un período de cinco años. Al año siguiente le fue concedido a Arafat el premio de la paz Nobel junto a Shimon Peres e Yitzhak Rabin.

En 1994, Arafat movió su cuartel general a Judea, Samaria y Gaza para administrar la autoridad palestina. Arafat trajo con él de Túnez a la vieja dirección de la OLP que alentaría el monopolio de todos los fondos de la misma en su sola persona. Las elecciones en 1996 ampliaron el control de Arafat sobre el PA, pero que según los términos del acuerdo de Oslo debería finalizar en 1999. Arafat nunca permitió que las nuevas elecciones ocurrieran.

Mientras que Israel puso en ejecución los acuerdos de Oslo, quitando las tropas de casi todas las áreas palestinas, reconociendo el PA, y educando para la paz, la AP falló completamente en cumplir con su compromiso de renunciar a la violencia y desarraigar el terrorismo antiisraelí. En lugar de ello, apareció una incitación a la violencia sin precedente desde los medios oficiales de la AP de Arafat y en los libros de textos escolares. La ayuda tanto activa como pasiva de la AP para con los grupos terroristas condujo a una cadena de atentados suicidas a mediados de 1990 asesinando a decenas de civiles israelíes. En octubre de 1996, en una etapa avanzada de los años de Oslo, Arafat gritó a una muchedumbre de Bethlehem, ‘Nosotros sabe solamente una palabra – jihad! ¡Jihad, jihad, jihad! A quien no guste de ella puede beber agua del mar muerto o del mar de Gaza.’

En julio de 2000, el Presidente de EE.UU., Bill Clinton, procuró mantener los acuerdos de Oslo viables convocando una cumbre en Camp David entre Arafat y el primer ministro israelí Ehud Barak. Allí, Barak ofreció a Arafat un estado palestino en Gaza y el 92% (de Judea y Samaria, con su capital en Jerusalem del este) la oferta más generosa que nunca un gobierno israelí haya presentado. Yaser Arafat rechazó la oferta y terminó negociaciones sin una contrapropuesta. El enviado americano Dennis Ross concluyó, ‘Arafat no podría aceptar Camp David… porque cuando el conflicto terminara, la causa que defiende Arafat también terminará.’ [ver también esta entrevista con Ross en Oslo.]

Inmediatamente después de estas negociaciones fallidas, la máquina de los medios del PA bajo control de Arafat lanzó una retórica de guerra, y se prepararon para el descontrol que comenzó en Septiembre de 2000. La intifada de Al Aqsa lanzada por Arafat continuaría por cuatro años. Esta ola sin precedente de terrorismo, llevaría al asesinato de más de 1.000 israelíes, y más de 140 atentados suicidas palestinos.

Esta etapa de la violencia reveló que Arafat y la AP nunca habían abandonado sus planes de antaño de liquidar el estado judío. Arafat había dicho en una audiencia árabe en Estocolmo en el año 1996, ‘Nosotros planeamos eliminar al estado de Israel y establecer un estado puramente palestino. Convertiremos en inviable la vida judía a través de la guerra psicológica y la explotación de la población… Los palestinos asumiremos el control todo, incluyendo la de toda Jerusalén.’ Asimismo, Arafat explicaba a la muchedumbre surafricana en 1994 que el acuerdo de Oslo era simplemente una táctica para la batalla más grande: destruir el estado judío, una versión moderna del pacto del profeta musulmán Mohammed con la tribu antigua de Quraysh. Faisal Al-Husseini colega de Arafat era aún más explícito, describiendo el proceso de Oslo como ‘Caballo de Troya’ diseñado para promover la meta estratégica: una Palestina del río [Jordán] al mar mediterráneo’ es decir, una Palestina en lugar de Israel.

TERRORISTA HASTA EL FINAL

La fase final en la vida de Arafat comprometida con el terror organizado fue desarrollada a través de las Brigadas de al-Aqsa, un grupo de Fatah responsable por la mayoría de los ataques sangrientos contra civiles israelíes entre 2000-2004. Mientras los medios describían sólo una ‘afiliación entre Arafat y este grupo terrorista, la evidencia claramente indicaba la financiación directa y la organización de uno hacia el otro.


El líder de las Brigadas de AL Aqsa en Tulkarm afirmó al diario USA Today el 14 de marzo de 2002: ‘La verdad es que, nosotros somos el Fatah, pero no operamos bajo el nombre de Fatah…Somos el ala armada de la organización. Nosotros recibimos instrucciones de Fatah. Nuestro comandante es el propio Yaser Arafat’.

Además, Arafat dio rienda suelta a las organizaciones radicales del terrorismo islámico Hamas y Jihad para que perpetren horrendos actos contra civiles entre 2000 y 2004.

En abril de 2003, horas más tarde de que Mahmoud Abbas asumiera el rol de Primer Ministro, el camino de rutas comenzó. Pero Arafat concientemente torpedeó la autoridad de Abbas, llevando a su renuncia y congelando todo el proceso.

CORRUPCIÓN, AUTOCRACIA Y JIHAD

A lo largo de su carrera ‘revolucionaria’, Arafat se apropió centenares de millones de dólares provenientes de la ayuda internacional a los palestinos.

En 2003, el magazine Forbes ubicaba a Arafat en la lista anual de los más ricos y poderosos ‘reyes, reinas y déspotas’, con una fortuna de al menos U$S 300 millones.’ Funcionarios Israelíes y de EE.UU. estiman la fortuna persona del Arafat entre U$S 1 y3 mil millones.

Y mientras los palestinos subsisten con dificultad, la esposa de Arafat –Suha- (der.) vivíe en Paris recibiendo una mensualidad de U$S 100.000 de las arcas de la AP según informó el programa de la CBS 60 Minutoss. El reporte agregaba que Arafat mantenía acciones secretas en la planta de Coca Cola de Ramallah, una compañía tunecina de celulares, además de fondos en los EE.UU. y las islas Caimán.

El Fondo Monetario Internacional indicó que el 8% (U$S 135 millones) del presupuesto anual de la AP estaba en manos de Arafat para su uso exclusivo y que la selecta policía de la AP en vez de cuidar la paz estaba involucrada en atentados suicidas y con francotiradores.

Desde el 2000 Arafat permitió a los imanes musulmanes predicar el odio judeófobo desde sus púlpitos y los medios de la AP que llamaban regularmente a los niños a convertirse en ‘mártires’.

Bajo Arafat, los textos escolares de la AP niegan la existencia de Israel El pueblo de Israel es presentado como una nación engañosa y bárbara.

Traducido y Basado en un informe de Honest Reporting

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *